Emanuele el italiano de First Dates que ataca en los postres

Si quedaron dudas de que la cita tuvo química, en el reservado las despejaron

El reservado de First Dates volvió a ser el escenario preferido para una de las citas más calientes de la semana, la de Loreto y Emanuele. La pareja que decidió probar suerte en el restaurante más famoso de la televisión española, salió por la puerta grande con una sonrisa de oreja a oreja. O al menos así lo creyó la alicantina, quien quedó fascinada con el chico.

La primera en llegar fue precisamente la chica, que en su presentación hizo una petición. “¿Mi cita podría ser un italiano? además que lleve tatuajes y sea de mi rollo“. Por cosas del destino o simplemente por suerte, Emanuele resultó ser un trasalpino enamorado de España. El peluquero de profesión contó al frente de las cámaras su última experiencia amorosa. Tuve una relación con una compañera de profesión y no fue muy bien”.

Emanuele first dates
Desde aquí empezó lo bueno para ambos, y lo que vino después fue candela pura.

La química en la mesa ya auguraba algo más entre Loreto y Emanuele, en el reservado de First Dates

Cuando ambos disfrutaban de la cena, empezaron a charlar un poco de sus aficiones, gustos, pasatiempos y demás. La alicantina expresó su gusto por los animales. “Me encantan los perros, pero los gatos no me gustan mucho. No es por nada, pero es que algunos son muy ariscos y no me hacen caso”. Y hablando de gatos, el peluquero contó “yo, por error, metí una vez uno en la lavadora. Como era blanco y estaba haciendo la colada de la ropa de ese color, cogí todo el montón y él estaba dentro”.

Loreto no podía creer lo que el italiano le estaba contando y exclamó “Dime que salió vivo, por favor”. Emanuele calmó los nervios de su cita explicando que “no se murió, no le pasó nada y está vivo. Me di cuenta rápido y lo saqué, pero es que se metió entre la ropa y no me di cuenta”. Las miradas pícaras entre ambos iban y venían, su atracción física era inevitable.

El reservado de First Dates en la cita de Loreto y Emanuele por poco se convierte en una película para adultos

Si en vez de un sofá para sentarse hubiesen tenido un bloque de hielo, de seguro lo derriten en cuestión de segundos. La pasión en la mirada ambos, demostraba que los deseos estaban a mil. En uno de los juegos que popularmente se hacen en esta sección, estaba el de besar a su cita en cualquier parte del cuerpo. ” En la parte que más te guste, pero en la picha no, ¡eh!”, exclamó la alicantina.

El italiano entonces le señaló su cuello y la comensal accedió pero antes exclamó “mejor te lo doy con tarta”. Una cosa llevó a la otra, y luego a otra hasta que sus bocas se unieron y por poco pasan a otra cosa. En la decisión final aprovecharon para darse otro largo y apasionado beso, sin antes decir el porque de una segunda cita. “es mi prototipo de chico y quiero seguir conociéndolo a ver qué tal” dijo ella, mientras que el italiano comentó “me ha gustado mucho”.

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