Tammy Abraham killer joven y barato para el Atlético

Existe la relación justa entre clubes para poder garantizar la llegada del ariete inglés al cuadro colchonero

Con la situación convulsionada y la posibilidad de salida que se tiene de Luis Suárez, el Atlético de Madrid ha empezado a trabajar en el remplazo analizando ciertas opciones como la de Tammy Abraham. Chelsea le ha puesto en el mercado al joven canterano tratando de cosechar una línea de re conquista de fondos tras la fuerte inversión del pasado verano.

Los blues saben que el jugador no está a gusto y que su entrenador no le va a dar pista. De manera que es momento para revalidar esa postura e intentar sacudirse del impacto. Su venta se antoja en la línea de los 40 millones de euros y sería dentro de todo una gran alternativa que ya se analiza en la entidad de la capital.

Tammy Abraham
Tammy Abraham actuando para el Chelsea

En el margen de valores, Tammy Abraham se ajusta a las necesidades del Atlético

Hoy en día la exigencia es completa, los jugadores más influyentes cuestan un dineral y la imposibilidad de tener público en los escenarios ha disminuido el impacto de ingresos. De manera que los que no poseen un fondo común tan estable sufren y es lo que le sucede al colchonero. Salir de Suárez no le representa un solo euro, ya que el uruguayo tiene una cláusula de salida sin coste.

Lo de Abraham es un ofrecimiento que puede ir de más si se ajustan ciertos valores. El delantero de solo 23 años tendría que rebajar su salario y empezar de cero en un equipo de exigencia alta. No es sencillo suplir la cantidad de goles del pistolero, y mucho menos ahora que el club está en la ruta del título. De manera que habrán que pasan muchas cosas para poder definirlo. A Simeone le gusta, aunque ha pedido otro perfil.

Chelsea suma ese dinero potencial de venta a su nuevo objetivo

Por los lados de los blues el tema parece simple, aunque no lo sea. Necesitan encontrar una fórmula que les permita sumar los 180 kilos que equivale su objetivo que es Erling Haaland. El noruego es un jugador de élite, que suple toda ausencia evidenciada hasta acá en el área. Tiene un enorme dominio de los espacios, es fuerte por arriba, veloz, potente y tiene un cañón en su pierna izquierda.

El problema es que como ellos hay varios más, detrás de una posibilidad. La otra alternativa es Romelu Lukaku, un delantero mucho más posicional pero que esta temporada ha roto todos sus récords. En el Inter es el cabecilla de un ataque demoledor, y tan cerca del scudetto hoy es mirado con recelo por gigantes como el FC Barcelona. Tema ardiente.

Laporta sorpresa