Un precio al que por ahora no han llegado muchas peticiones propiamente

Hoy por hoy la situación económica mundial ha llevado a muchas reflexiones por parte de los clubes en cuanto a los fichajes futuros. El FC Barcelona se encuentra gestionando sus propios recursos, y ese es el hecho real en cuanto a un tema en concreto, el de Ousmane Dembélé. El exceso de requerimientos y la falta de solvencia por parte de los interesados habría llevado a Bartomeu a tomar otras medidas.

El campeón del mundo con Francia es uno de los jugadores en proyección más sonados de la actualidad. Su calidad técnica está lejos de cualquier discusión, y de hecho ese es el valor del que se quieren pegar los directivos culés para ponerlo en el punto donde se encuentra. Querían tras la marcha de Neymar que él fuera el encargado de manejar la zona, y las lesiones han acabado por dejarle un margen bastante estrecho.

Ousmane Dembélé

Pese a ello confían en su juego, en lo que es capaz de dar, y en que algún día deje atrás el tema de las lesiones. Pero si llega una oferta sensata, que supere la medida de los 60 millones de euros, le soltarán fijo. Su obsesión sigue siendo firmar el retorno de Neymar y para eso requieren de efectivo, además de un gran plan que le rodee.

Setién sigue confiando en el francés

Que le terminen dejando partir es un tema que no le corresponde finalmente al cuerpo técnico, ese es un valor adicional con el que ellos deben jugar. Pero si están hablando de alternativas dentro del campo es lógico que le valoran, y mucho. Desde su llegada a mitad de campaña, el equipo de Setién siempre confió en el ex Borussia Dortmund.

Le supo retribuir ese hecho en los juegos donde estuvo en el campo, y les gusta mucho las características que imprime. Veloz, potente y muy propositivo, especial para juegos donde el repliegue y salida en velocidad sea el principal argumento de ataque. No obstante, las cosas han ido de mal en peor, y ahora con esta nueva lesión el punto sigue estando lejos de concretarse.

Quique Setién

Así las cosas quedan dos alternativas, o bien sea buscar un ofertante sensato que aporte el valor exigido, o meterlo en un truque a conveniencia como el que pretender afrontar en el caso Neymar. Todo queda a expensas del presidente, y de las negociaciones con las que llegue Abidal al final de la temporada.

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