El Elche llega al mes de la verdad lanzado: cuatro victorias en cinco partidos y cinco finales para cerrar la permanencia

Foto de Flavio Pace
Periodista Deportivo |

El franjiverde afronta ante al Celta un sprint que podría arrimarlo a Europa o empujarlo hacia el descenso.

Entre el cielo y el infierno. Así se vive en Elche el tramo final del campeonato. A falta de cinco jornadas para el cierre del campeonato, el Elche ha encontrado el equilibrio justo cuando más falta hacía. El conjunto de Eder Sarabia encara la recta final con una ventaja valiosa sobre la zona caliente y con la sensación de haber reaccionado a tiempo.

Las tres victorias consecutivas y cuatro triunfos en los últimos cinco encuentros han cambiado por completo el estado anímico del vestuario. Con cuatro puntos de colchón sobre el Sevilla y el respaldo del goal average general, el margen invita a mirar el desenlace con serenidad.

La permanencia sigue siendo el objetivo principal, pero las cuentas ya no se hacen con angustia, sino desde una posición mucho más sólida, que permite soñar con algo más ambicioso que la simple salvación. La combinación de su excelente dinámica y una hipotética plaza extra para competiciones continentales ha colocado en el horizonte una remota pelea por la Conference League.

Un mayo de vértigo para el conjunto ilicitano

Con 38 puntos y situado en la zona media-baja de la tabla, el equipo de Eder Sarabia tendrá su primera gran prueba en Balaídos, un escenario exigente ante un Celta que también se juega mucho en su carrera europea.

El calendario no concede tregua: tres salidas y dos compromisos en el Martínez Valero marcarán un mes decisivo. Después de Vigo, llegará el Alavés en casa, luego la visita a La Cartuja para medirse al Betis, y más tarde los duelos frente a Getafe y Girona para bajar el telón liguero.

Vigo, una batalla clave

Eder Sarabia no se deja arrastrar por la euforia y mide con precisión el valor del duelo en Balaídos. “Tres puntos que son muy importantes, pero no creo que sean definitivos”, advirtió al referirse a un encuentro que puede acercar al Elche a una permanencia virtual.

El técnico insiste en blindar al vestuario del ruido externo y de cualquier cálculo prematuro: “No pensamos más allá de Balaídos porque nos jugamos tres puntos muy importantes”. El Elche llega lanzado, con 12 de los últimos 15 puntos y una versión mucho más madura en el tramo decisivo.

El partido tendrá además un componente especial por el reencuentro con Álvaro Núñez, hoy en las filas del Celta tras salir en invierno. En ese sentido, el técnico bilbaíno quiso rebajar la carga emocional: “Es un grandísimo profesional”, y subrayó que cada futbolista toma decisiones según sus circunstancias.