Todas las claves del empate entre el Barça y el Napoli

El pasado 17 de febrero, el Barça y el Napoli se enfrentaron en el partido de ida de octavos de final de la Europa League. El encuentro se disputó en el Camp Nou y se saldó con un empate. Ahora, todo se queda pendiente para el partido de vuelta, que tendrá lugar el día 27 en el estadio Diego Armando Maradona de Nápoles

 Esta fue la tercera ocasión en que ambos equipos se enfrentaban. Las dos anteriores correspondieron a los partidos de ida y vuelta de octavos de final en la Champions 2019 – 2020. El primero se saldó con un empate en Italia y el segundo con una victoria de los catalanes en casa.

Con tan pocos encuentros, resulta complicado hacer predicciones en base a datos históricos. La mejor manera de hacerse una idea de lo que podría ocurrir en el partido de vuelta es leyendo las previsiones elaboradas por los analistas de las casas de apuestas o webs especializadas.

 Aunque el Barça está teniendo un año complicado, se esperaba más de ellos en este partido. La Europa League es la última oportunidad que les queda para llevarse algún trofeo a sus vitrinas esta temporada. Además, el club incorporó a tres nuevos delanteros en el mercado de fichajes de invierno. Y el partido se jugaba en casa. A continuación se analizan varios aspectos que resultaron clave en el encuentro.

Presión arriba y problemas en la defensa

La estrategia de Xavi era la misma que ha venido utilizando en los últimos partidos: crear el máximo número de ocasiones posible y aprovechar a sus delanteros para finalizarlas. Para ello ejercieron mucha presión arriba desde el inicio del partido.

Pero esto lo llevó a descuidar la defensa, que al mismo tiempo es el punto más débil del equipo en estos momentos. Aunque la idea era buena, la ejecución no lo fue tanto. Toda la presión en el área contraria y todas las jugadas elaboradas se iban por tierra porque los jugadores no conseguían convertirlas en goles.

Y en el minuto 29, en uno de esos ataques fallidos, el Napoli los pilló con la guardia baja en un contraataque rápido y se les adelantó en el marcador gracias a un gol de Zielinski.

Falta de puntería

El Barça efectúo 21 tiros durante el partido. De ellos, sólo 5 fueron a puerta y ninguno terminó en gol. Pedri, Nico y Ferrán Torres fueron los encargados de los primeros remates. Y fueron fallando de forma estrepitosa uno tras otro. Ante tanto fallo, pudo verse cómo la moral de los culés se debilitaba y los italianos se crecían. 

Gol de penalti

La agonía de los blaugranas terminó en el minuto 59. Juan tocó el balón con la mano dentro del área y el árbitro señaló penalti. Torres aprovechó la ocasión y marcó el 1 – 1.

Un gol es un gol. Y este le sirvió a los blaugranas para igualar el marcador. Pero los más críticos tienden a sacarle mérito a los que se marcan de penalti. Algunas voces en la prensa señalan que el Barça se habría quedado a cero de no ser por este y que debe pulir su ataque para concretar las ocasiones de gol que crea.

Osasuna Moncayola