Carnicero de franquicia de Eroski se niega a ponerse mascarilla

Un trabajador de un supermercado se pasa de listo pensando que tiene excusa para evitar las restricciones propias del momento en que vivimos

La pandemia del coronavirus ha afectado a millones de personas en todo el mundo. Por eso, la sociedad que ha quedado en la actualidad, ha tenido que adaptar muchísimas cosas para evitar los posibles rebrotes. Sin embargo, muchas personas todavía creen que la historia no va con ellos. Así ha ocurrido un curioso caso en un supermercado de la franquicia Eroski.

Y es que por suerte o por desgracia, el fin del confinamiento y la entrada de nueva normalidad ha pillado en pleno verano. Las termperaturas son altas en todos lados y esta cuestión hace que todo lo que indican que hace falta llevar en según qué sitios, incomode bastante.

Eroski
Supermercados de Eroski

Mascarilla y guantes, un problema con el calor

El calor hace que el uso de la mascarilla sea más incómodo si cabe. Y no digamos ya los guantes, que son necesarios en según qué puestos de trabajo. Pues bien, la historia que ha ocurrido en un Eroski de la localidad costera de Plentzia, en Bizkaia.

Resulta que un trabajador de ese supermercado Eroski, concretamente uno que presta servicio en la sección de carnicería, se ha opuesto al uso de la mascarilla en su jornada laboral. Seguramente por comodidad, por las altas temperaturas o porque le resulta difícil trabajar.

Lo que no se esperaba para nada era el problema en el que le iba a meter un cliente, más concienciado con la situación en la que vivimos. Y es que el trabajador ha sido denunciado a atención al cliente de Eroski al entender el cliente que el uso de mascarilla debería ser obligatorio.

Eroski
Un trabajador de Eroski sin mascarilla

Eroski no hace nada

El trabajador, en su defensa, ha alegado que desde la gerencia de Eroski no les han suministrado mascarillas, por lo que la responsabilidad debe ser siempre del establecimiento ya que nadie puede estar obligado a comprarse material necesario para trabajar.

Sin embargo, el resto de compañeros del supermercado sí que cumplían todas las normas a la perfección. No obstante, Eroski, lejos de tomar medidas, no ha dicho nada al respecto. Una situación difícil de entender con tanto rebrote en plena ebullición.

espías Marruecos