La isla de las tentaciones: Marina e Isaac no siguen juntos

Ante la concursante Sandra Barneda, el caos de su participación es tremendo, en ella sucedieron dos rupturas, dos declaraciones de amor «para siempre», una decisión inesperada de Marina, la bronca de una de las parejas, las imágenes que los espectadores siempre pedían de Hugo y la promesa de la «custodia compartida» de un perro.

Las hogueras finales de la tercera edición de ‘La isla de las tentaciones’ ha contado con importantes sorpresas. Marina ha decidido marcharse sin Isaac después de protagonizar una tensa reencuentro con Jesús, que también se fue sin nadie: «Necesito llegar a mi casa. Necesito pensar y acostumbrarme a esta nueva vida, a todo lo que he hecho y necesito mi tiempo. Me voy a ir sola porque necesito estar sola». 

La primera hoguera final fue la de Lola y Diego. Llegó ella primera y se sentó frente a Sandra Barneda. Segundos después llegó él y se acomodó sin saludarla. «Creo que Lola es la que me tiene que dar explicaciones. Después de lo que he visto no me sale darle dos besos». Ella, en cambio, aseguraba que nada borra los tres años y medio y que ella le quiere igual.

Raúl y Claudia, del abismo al futuro juntos «hasta viejitos»

Raúl entró a la hoguera, le dio dos besos a Barneda y se sentó. Claudia apareció entre las antorchas y a él casi se le sale el corazón del pecho. Ambos se abrazaron, se besaron y ella no pudo reprimir las lágrimas.

«Antes de venir hasta aquí tenía dudas de si íbamos a discutir como siempre, o si me iba a acompañar a Australia…» y ella volvió a llorar. Él repitió y repitió que la acompañaba donde hiciera falta, pero el romanticismo se quebró cuando él le dijo que no entendía el «colega» que tenía.

Hugo y las imágenes que chocan

Por último, Hugo entró en la hoguera visiblemente nervioso. Para, seguidamente, dar paso a Lara a la que corrió a abrazar y halagar. Se sentaron y él acercó el asiento para decirle «te quiero» sin parar. Pero al verla seria, él le preguntó: «Hay comentarios que no me han gustado, hay que hablar», él aceptó y se volvieron a besar.

Iker Jiménez