Fuerte pitote en El Juego del Calamar por traducción bochornosa de Netflix

Los seguidores tienen la certeza que la esencia de la serie se ha perdido 

Este pasado 17 de septiembre se estrenó El Juego de Calamar y aunque la serie de la plataforma digital se convirtió en todo un éxito mundial, el caso es que su traducción no le gustó ni poquito a sus seguidores. Sin embargo, este fenómeno coreano ha ido creciendo de forma exponencial.

No obstante, este afán por la serie también ha provocado que los espectadores analicen al detalle todos los episodios, tanto en su versión original como en sus respectivos doblajes y traducciones. Y aquí es donde han llegado los problemas para Netflix a causa de una queja a través de las redes sociales.

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Los problemas a los que se ha enfrentado El Juego del Calamar por su polémica traducción 

Una usuaria ha desvelado tanto en su cuenta de Tik Tok como de Twitter un problema de traducción que, según ella, hace que “si no sabes coreano, no estés viendo la misma serie”. Tras mostrar su enfado, la joven ha detallado el por qué de su enérgica queja contra la traducción realizada al inglés.

Para ello, explica dos ejemplos que lo demuestran. El primero de ellos hace referencia a una escena de la jugadora 212 llamada Han Mi-nyeo e interpretada por la actriz Kim Joo-Ryoung. Durante el vídeo, la influencer explica que en los subtítulos se puede leer: “No soy un genio, pero lo he hecho igual”.

La usuaria de la red social explicó los motivos para que esto suceda tan frecuentemente

Mientras que lo que dice en realidad en coreano es: “Soy muy inteligente, simplemente nunca tuve la oportunidad de estudiar”. Tras señalar también otro fallo de traducción en el capítulo “Gganbu”, donde se traduce mal el título del mismo, ya que esta palabra significa que no hay un sentimiento de pertenencia entre dos personas. 

La joven finalmente explicó: “La razón por la ocurre es porque no se respeta el trabajo de traducción y también por el gran volumen de contenido. Los traductores están mal pagados y con un volumen de trabajo enorme y no es su culpa. Es culpa de los productores que no aprecian el arte”, sentenciaba.

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