Aplauden al especialista en fracasos… por Cristian Grosso

Marcelo Bielsa es contracultural. Es diferente. Aunque Jorge Valdano, con todo cariño, suele comentar que “la única locura que le reconozco es el exceso de virtudes”. Apasionado, se entrega a un trabajo que lo moviliza hasta la obsesión. Para algunos incomprensible, para otros de una brutal honestidad. Con todas las connotaciones posibles, alguna vez el colega Román Iutch lo definió como un “inadaptado social”. Quijotesco, intenta descabezar tendencias caprichosas y malintencionadas. Expuesto, Bielsa es muy vulnerable a la falta de respeto y lo recordó en una de sus últimas conferencias con los periodistas: “Tengo mucho rechazo por el oficio que ustedes representan, casi tanto como por el que represento yo. Quizá, como entendemos la intencionalidad de sus preguntas, les tenemos miedo y reaccionamos de forma exagerada”. Es un hombre que detesta los dobleces. Que dignifica una profesión en la que otros se muestras desembozados. Por eso, siempre evita el circo.Bielsa impone un liderazgo futbolístico y moral. Sus dirigidos lo agradecen y el imaginario popular lo celebra. Para él, exigir demasiado es la única manera de crecer. Siempre le traerá problemas no aceptar concesiones. Y también satisfacciones, porque los que han podido acceder al hombre hermético lo aprecian. Vaya si habrá recibido miradas recelosas al pisar Bilbao? Pero en el último partido en San Mamés, aunque los vascos cayeron con Levante, la Catedral coreó “Bielsa, quédate”. Y un sondeo por Internet del diario El Correo, de Bizkaia, arrojó un resultado contundente cuando preguntó si merecería otro año de contrato: el 76,1% dijo que sí. Ayer Bielsa se reunió en el predio de Lezama con Josu Urrutia, el presidente de Athletic, seguramente para acordar detalles de la desvinculación. Al salir, un centenar de hinchas despidió al dirigente al grito de “Urrutia vete con Valderde” [el futuro DT de los vascos]. Bielsa se marchó minutos después entre aplausos. Así se va Bielsa, y sin títulos. Entre tanto canibalismo resultadista, toda una conquista.Ese hombre provoca revoluciones. “No supe gestionar el éxito”, asumió sobre la temporada pasada, la de las dos finales perdidas, es cierto, pero también la que hizo al mundo frotarse los ojos. Y este año, la productividad y los merecimientos nunca llegaron a un acuerdo. “Todo lo que hace Bielsa tiene una dimensión épica que ennoblece al fútbol. Yo lo emparento a la palabra grandeza, que no es más que llevar las virtudes hasta el límite”. Otra vez es Valdano el dueño de las palabras. El “especialista en fracasos”, como supo definirse, en días estará desocupado. Nada garantiza el éxito, sin embargo algunas conductas merecen distinguirse en tiempos tan líquidos y exhibicionistas. Se va Bielsa, sin excusas ni coartadas ni justificaciones. Extrañarlo será algo natural.Cristian Grosso / LANACION

¿Quieres compartir la noticia?
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on facebook
Ultimas noticias en Elgodigital
Piden a Pasapalabra fichajes galácticos para expulsar a Pablo
El FC Barcelona aprieta a Jordi Alba con el mejor lateral de Europa
Hamilton noquea Renault F1 para desestabilizar a Fernando Alonso