Salva Ballesta

Quizás el caso más conocido del fútbol español, además de celebrar sus goles con un gesto militar, llevaba en sus botas una bandera de España con la frase “Arriba España”, declaró que si su país le llamaba iría a luchar a la guerra de Irak y muestra admiración por García Morato, aviador militar español del bando franquista durante la Guerra Civil, y Hans Rudel, piloto alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Entre muchas de sus estupideces, está la expulsión en El Sadar, donde se giró a la grada y les dedicó un “Viva España hijos de puta”.