Empieza una nueva era… por ALBERT LLIMÓS

Xavi representa una unión de las dos etapasEl Barça empieza esta temporada una nueva era. No solo por la incorporación de Neymar-punto y aparte en el mandato de Sandro Rosell al frente del Barça-, sino sobre todo porque durante todo el último año se han puesto las bases para comenzar un nuevo proyecto claramente diferenciado del anterior.Hasta hace poco, estaba arraigado entre los seguidores azulgranas que Tito Vilanova representaba la continuidad del modelo de Pep Guardiola. No había un punto y final en la línea que había instaurado el técnico de Santpedor. El hilo conductor era el mismo, la esencia persistía a pesar del cambio de nombre en el banquillo. A pesar del distanciamiento entre Guardiola y Vilanova, el relevo no suponía ningún cisma profundo. Todo el mundo compartía la opinión de que la etapa de Vilanova era una evolución natural del legado de Guardiola. Poco a poco,-sobre todo en este tramo final de temporada-, hemos podido observar como el proyecto del nuevo técnico ha tomado forma propia y se ha convertido en una bisagra entre dos etapas diferentes dentro de la historia del barcelonismo contemporáneo. El segundo año del entrenador de Bellcaire en el banquillo barcelonista tiene una dimensión propia. Arranca una nueva era, pretendidamente diferenciada de lo que supusieron los cuatro años de Guardiola como técnico del Barça. La despedida de Abidal, el caso Valdés, el aterrizaje de Neymar en Barcelona y la dialéctica entre Cruyff, ideólogo, y Vilanova, discípulo de segunda generación, ha supuesto una escisión definitiva en el relato unitario de este último lustro. Se ha escrito el punto y final de un ciclo.El primer año de Vilanova en el banquillo azulgrana comenzó como un evolución natural y ha terminado como un año de transición hacia una forma de entender el Barça diferente. Aunque la filosofía futbolística sea similar, aunque los jugadores sean casi los mismos, los vínculos con el pasado son cada vez más débiles y difusos. Cuando Tito Vilanova contestó irónicamente (y legítimamente) al holandés Johan Cruyff puso de manifiesto que no había vuelta atrás. El principio fundacional se ponía en duda. Vilanova entraba en colisión con el origen de todo. El actual técnico se rebela contra Cruyff, por lo tanto, también contra Guardiola y se acerca a Rosell. “A mí me dan un equipo y yo entreno”, dijo sobre Valdés. Sintomático.No se acaba un modelo pero se acaba la manera de entender un modelo.ALBERT LLIMÓS / 50x7.com
¿Quieres compartir la noticia?
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on facebook
Ultimas noticias en Elgodigital
El Real Madrid llama a Pochettino para fichaje inminente
Amazon da un paso más: Un mini PC por menos 200 euros
Recurso desesperado de Griezmann para ganarse la confianza del FC Barcelona